Aqui ese encuentran los capitulos centrales del libro El Otro Lado del Poder

Traducidos por Agustin Devos

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Los Juegos de Poder

Usamos juegos de poder cuando creemos que no podemos conseguir lo que queremos sólo pidiéndolo. Estamos familiarizados con las situaciones en las que la pérdida de una persona es la ganancia de otra, y a menudo asumimos que lo que queremos es escaso y no puede ser obtenido sin competir por ello.

Los Juegos de Poder pueden ser físicos o psicológicos, y varían desde burdos a sutiles. Los Juegos de poder también se pueden clasificar por "familias" de maniobras similares. Exploraremos variaciones burdas y sutiles de los juegos de poder de escasez, de intimidación, mentiras, conversacionales, y juegos de poder pasivos.

La educación en el poder implica el conocimiento de cómo el poder funciona y cómo usarlo. Cuando el juegode poder es iniciado, el recipiente tiene tres opciones. Someterse, escalar en el juego respondiendo con otro juego de poder, y finalmente la persona puede responder cooperando. La respuesta cooperativa es un esfuerzo para encontrar una solución creativa que satisfaga ambas partes.

CAPÍTULO 1: Clasificando los juegos de poder

Difícilmente notamos como trabaja la dominación, ya que estamos inmersos en ella desde el nacimiento. Cuando la dominación es manifiestamente física es difícil equivocarse; no hay nada sofisticado en un puñetazo en la cara. Pero la sutilidad física o psicológica de algunos juegos de poder los hace no siempre fáciles de detectar.

Si queremos contrarrestar el control irracional o el abuso de poder de una manera efectiva, necesitamos comprender completamente como funcionan los juegos de poder. El valor del análisis transaccional puede aquí ser  visto claramente. Los juegos de poder son transacciones interpersonales. Con el análisis transaccional podemos observar de cerca las maniobras de las relaciones de poder, paso a paso, y analizarlas. Una vez las comprendamos tenemos la oportunidad de calcular cómo evitarlas en nuestras vidas; usándolas o siendo subyugado por otros.

Definiciones

La definición de poder, y sus aplicaciones en todas las ciencias, desde físico a psíquico, es “la capacidad de crear cambios frente a la resistencia” y opuestamente “la capacidad de resistencia al cambio”.

Los juegos de poder pueden ser activos o pasivos. Los juegos de poder activos son transacciones que usamos para conseguir lo que deseamos cuando esperamos resistencia de la otra persona. De modo opuesto, los juegos de poder pasivos son las transacciones que usamos cuando queremos resistir los deseos de otros.

Cuando queremos un cambio determinado y esperamos resistencia contra él usamos juegos de poder en vez de simplemente pedirlo porque no creemos que una aproximación directa pueda funcionar. A menudo usamos los juegos de poder cuando no son necesarios porque la otra persona querría cooperar y dejarnos obtener lo que queremos. También, un número sustancial de transacciones de juegos de poder ocurren porque la otro persona podría, de hecho, resistirse. En cualquier caso, los juegos de poder están dedicados a deshabilitar a otra gente forzando nuestros deseos sobre ellos.

Los juegos de poder son equivalentes al abuso de poder. Hay dos formas principales que el abuso de poder puede tomar: físico y psicológico y puede ser mostrado de manera burda o sutil. Imaginemos, por ejemplo, que estás sentado en un partido de futbol en un asiento que me gustaria ocupar. Como yo asumo que no vas a dejarlo alegremente, decido tomarlo. Si soy lo bastante fuerte, puedo ser capaz de empujarte o levantarte de tu asiento, y esto es un ejemplo de juego de poder físico. Por otro lado, puedo tener el poder psicológico de sacarte de tu asiento sin usar la fuerza física.

El poder psicológico depende de mi capacidad de causar que hagas lo que yo quiera y lo que tú no quieres hacer; en este caso está diseñado para conseguir que por tí mismo te muevas fuera del asiento. Puedo causar que dejes tu asiento creándote sentimientos de culpabilidad. Te puedo intimidar con amenazas. Te puedo seducir con sonrisas, o con una promesa, o te puedo convencer de que cederme tu asiento es lo correcto. Te puedo engañar o timar. En cualquier caso, si supero tu resistencia a dejar tu asiento sin usar la fuerza física, he usado una maniobra de poder psicológico  –un juego de poder- que está basada sobre tu obediencia. Por supuesto no debemos olvidar que también es posible que tu me cedas amablemente tu asiento, en cuyo caso no es necesario ningún juego de poder ni interviene la obediencia.

Si imaginamos un plano bidimensional en el que un eje es la línea Burdo-Sutil y el otro eje es la línea Psicológico-Físico, podemos dividir los juegos de poder en cuatro cuadrantes.

                         Burdo

                            I

               I            I         II

                            I                       

       Físico   ---------------I-------------Psicológico

                            I

              III          I           IV

                            I

                         Sutil

                                                    

         Figura I 

 

ENTENDIENDO EL PODER DEL CONTROL

Hay dos formas principales de poder de control: Físico y Psicológico. Cada una puede ser expresada tanto burda como sutilmente. Hay cuatro tipos de juegos de poder:

I.   Burdo físico,

II.  Sutil físico,

III. Burdo psicológico, y

IV.  Sutil psicológico.

Juegos de Poder Físicos

I. Los juegos de poder burdos y físicos resultan obvios a simple vista y en orden ascendente de crudeza incluye arrojar cosas, dar portazos, dar empujones, golpear a alguien, o aún peor, encarcelar, secuestrar, torturar, violar y asesinar.

II. Los juegos de poder Físicos y Sutiles no son visibles tan fácilmente y más difíciles de describir que los juegos burdos anteriormente citados. No obstante estas maniobras de control también dependen de medios físicos. Cuando estamos sujetos a juegos de poder sutiles puede que no estemos alerta sobre qué se está haciendo para provocar nuestra sumisión, incluso si estamos sobre aviso de estar coaccionados de alguna manera. Estos juegos de poder físicos sutiles incluyen comportamientos como colocarse en una posición dominante sobre alguien o acercarse mucho, situarse en un lugar destacado de la habitación, sentarse tras la protección de una mesa, entonaciones agresivas de la voz, apretar los puños o las mandíbulas, gestos faciales como poner los ojos en blanco o fruncir los labios. Son juegos de poder que son usados a menudo por los hombres sobre las mujeres, que los aceptan como algo normal en el comportamiento masculino.

Juegos de poder Psicológicos

Los juegos de poder físicos y burdos, casi con certeza en nuestro alrededor, no serán una experiencia común para la generalidad de los lectores de este libro. La mayoría de los juegos de poder que encontramos en clases medias y altas que leen (o escriben) libros son sutiles, tanto físicos como psicológicos.

Los juegos de poder psicológicos funcionan porque la gente está entrenada para obedecer desde la infancia. Si te motivo a actuar haciéndote sentir culpable, persuadiéndote de que lo que quiero es lo correcto a decir o para hacer o decirte una mentira absurda, si puedo superar tu resistencia sin medios físicos, he usado un juego de poder psicológico. Incluso en los ambientes más violentos, como en prisión o en el campo de batalla, la gente no sufre en primer lugar por la opresión física directa. En vez de esto, sus mentes están puramente controladas psicológicamente por la amenaza de la violencia. En nuestra sociedad esto es especialmente cierto en los hogares en que la esposa y los hijos son golpeados y abusados psicológicamente.

Los juegos de poder psicológicos están a nuestro alrededor en la vida diaria. Algunos son burdos, y otros sutiles.

III. Los juegos de poder Psicológicos Burdos incluyen las miradas y tonos de voz amenazantes, insultos, las mentiras descaradas, y la gesticulación excesiva. También: las interrupciones, el ignorar claramente, o murmurar algo mientras alguien habla.

IV. Los juegos de poder psicológicos sutiles incluyen mentiras hábiles, mentiras por omisión, gestos casi desapercibidos, el humor sarcástico, el chismorreo, la lógica falsa, ignorar lo que alguien dice, y en niveles mayores, la publicidad y la propaganda.

 *****

Desarrollemos ahora una clasificación de los juegos de poder psicológicos que he dividido en cuatro familias de acuerdo al tipo de maniobras de poder.

1. Todo o nada, juegos de poder de la escasez

2. Juegos de poder de la intimidación

3. Juegos de poder de las mentiras

4. Juegos de poder conversacionales

5. Juegos de poder pasivos

La siguiente parte de este libro están dedicadas a estas cuatro familias de juegos de poder psicológicos, burdos y sutiles, y como tratarlos.

Capítulo 2:

TODO O NADA: Juegos de poder basados en la escasez

 

“Todo o nada” es jugado por los jefes, trabajadores, maridos, esposas, padres, hijos y corporaciones, en todo el mundo. Hace presa sobre el temor de las personas a la escasez. Depende de la explotación del temor de la gente a encontrarse en extrema necesidad, privadas de algo que necesitan urgentemente.

La ley de la oferta y la demanda en economía determina que el valor de algo está no sólo en función de la necesidad que alguien pueda tener de un bien, sino también en la escasez relativa de dicho bien. Ciertas cosas que nos son básicas -como el agua- no son vistas como particularmente valiosas a menos que nos sean escasas. Pero cuando algo que necesitamos se convierte en escaso -como el agua potable- puede repentinamente llegar a ser muy cara. Hace tiempo, la gente descubrió la ventaja que suponía obtener control sobre algo fácilmente disponible y necesario, y retenerlo a los demás. Creando una escasez artificial de algo que las personas quieren, no importa lo disponible que pueda estar, la persona que controle ese bien será capaz de obtener grandes beneficios. Se han producido recortes artificiales sobre mercancías como la gasolina, diamantes, metales, alimentos, textiles, agua, y en muchos otros bienes creando monopolios que los pusiesen fuera del alcance de las personas. Durante estos  recortes, las personas compran y acumulan estos artículos incluso si tienen que pagar un alto precio por ellos. La ley de la oferta y la demanda es tan poderosa que se han tenido que aprobar leyes antimonopolio para proteger al pueblo de esta clase de explotación por parte de empresas especuladoras. Y sin embargo se sigue siendo muy vulnerable a la escasez creada artificialmente. “Todo o Nada” basa su efectividad en la explotación o creación de escasez.

Quiéreme o Déjame

En las relaciones entre hombres y mujeres, “Todo o Nada” se juega a menudo en la forma “Quiéreme o Déjame”, “Entras o Sales” y “Carne o Pescado” por personas que quieren un compromiso serio de otra. Este juego de poder puede ser efectivo con hombres que son reacios a involucrarse emocionalmente y es un método a menudo usado por las mujeres para obtener seguridad, creando una escasez de calidez emocional y de sexualidad. ("Nos casamos o que te cuide tu mama") Cuando lo usan los hombres, suele ser después del sexo y amenazando con abandonar su presencia física y apoyo. ("Lo hacemos o me encuentro a alguien que lo haga.")

Lo tomas o Lo dejas

“Lo tomas o Lo dejas”, “Ahora o Nunca”, “Conmigo o Contra Mí” son algunas variaciones de “Todo o Nada”.

Esposa: “De acuerdo, nos separamos, pero si te vas ahora de casa, no vuelves a entrar.”(Si me dejas ahora me quedo con todo)

Propietario: “Si no puedes trabajar el domingo, no hace falta que vengas el lunes”

Psicoterapeuta: “Eres libre de dejar el tratamiento cuando quiera. Es prerrogativa tuya, pero por supuesto te darás cuenta que tengo una lista de espera; si posteriormente quieres retomar la terapia tendrás que esperar tu turno.”(Permanezca en terapia o afronte el mundo cruel usted solo.)

Gerente de la Compañía Maderera: “Si no podemos talar estas secoyas, nuestros empleados perderán su trabajo.” (Dennos los árboles o crearemos una crisis de empleo.)

Gerente de Fábrica: “Si insiste en formar un sindicato tendremos que cerrar la planta y trasladarla a China. (Acepte sueldos bajos o afronte el desempleo.)  

Oferta Limitada

La creación de una ilusión de escasez es con frecuencia usada como técnica para cerrar una venta. Las personas están deseando trabajar, luchar y esforzarse por algo que creen que es escaso, incluso si esto no es cierto. De hecho, a medida que algo se va haciendo escaso tendemos a desearlo, incluso cuando para empezar, ni lo queríamos. En consecuencia, un montón de técnicas de venta están dedicadas a crear una sensación artificial de escasez. “Oferta limitada”, “El precio subirá a partir de mañana”, “Las rebajas terminan el 30 de Febrero”, “Es la última unidad que nos queda”, son artimañas usadas a menudo para incrementar las ventas.

Si ves sólo tres tostadoras en el escaparate, dos de las cuales ya han sido reservadas por otros clientes, puedes ser fácilmente provocado para llevarte la última, sin hacer caso del valor real que tenga para ti. Su valor real estará distorsionado por el juego de poder y no llegará a ser evidente hasta que no vuelves a la tienda el 1 de Marzo y veas una pila del mismo tostador a un precio más bajo. ¿Cuántas prendas que compró en rebajas y sólo se usaron una vez cuelgan en su armario? Son probablemente el resultado de la debilidad humana por efecto del “Ahora o nunca”.

  Avaricia y temor a la necesidad. 

La avaricia es una complicación a los problemas causados por la escasez. El mundo está lleno de personas con miedo a la necesidad; unos en mayor medida y otros en muy poca. La avaricia implica acumular más de lo que necesitamos. Aquellos que temen pasar necesidades a pesar de tener acumuladas grandes cantidades son vistos como avariciosos.

Por ejemplo, en un buffet, alguien que tema que le dejen sin comer puede lanzarse sobre la mesa y llenar su plato con montones de comida. Su intención no es necesariamente tener más que el resto, o llevarse un extra. Más bien, y debido a su miedo a la escasez, mientras intenta asegurarse de tener lo suficiente, puede tomar mucho más de lo que va a usar. Una vez con el plato a rebosar, puede decidir que debería comérselo todo, y así no tendrá hambre más tarde. El miedo a la escasez afecte a todas sus comidas, provocando que se sirva más de lo necesario, y teniendo que tirar las sobras. Puede, finalmente, esperar y “necesitar” un excedente de comida. Sus temores de escasez pueden provocarle ser un avaricioso en otras áreas de su vida. 

En contraste, una persona que no teme la escasez se servirá la comida de la mesa confiado en que será suficiente, la tomará, y si necesita más, se servirá un poco más, y no excederá sus necesidades, ni acumulará un exceso de comida en su plato. Probablemente no terminará harto, y toda su relación con la comida será más satisfactoria que avariciosa, incluso si, alguna vez, se queda un poco hambriento.

La Escasez de Caricias; La Economía de Caricias

La forma en que la escasez y la ley de la oferta y la demanda nos afecta se aplica no sólo a artículos esenciales como la gasolina, el agua, la comida o materias primas, sino también a necesidades psicológicas como el contacto humano y las filias.

En el Análisis Transaccional hablamos de contacto humano en términos de transacciones. Eric Berne definió la transacción como la unidad de reconocimiento social. Una transacción positiva (caricia) es la unidad de afecto humano o amor. Una transacción negativa (arañazo) es la unidad de aversión humana u odio. Ambas son formas de reconocimiento.

Los bebés necesitan reconocimiento o caricias para su supervivencia física, y a medida que crece aunque puede sobrevivir físicamente sin caricias, las necesita para mantener para mantener su salud psicológica. Las caricias son esenciales para la supervivencia y el bienestar. La investigación prueba de forma abrumadora que las personas que tienen afiliaciones positivas que les proveen de caricias viven más tiempo, tienen menos enfermedades, y se recuperan de éstas más rápidamente. En particular, son menos propensos a desarrollar enfermedades de corazón y más propensos a sobrevivir y mejorar tras un infarto.

Las caricias positivas podrían estar disponibles libremente: excepto por las limitaciones impuestas por el tiempo o las carencias de las personas, el suministro de reconocimiento humano podría ser virtualmente ilimitado. Incluso las caricias positivas resultan escasas por una economía artificial que reduce su circulación y disponibilidad.

¿Porqué el amor, que debería estar libremente disponible, es normalmente tan escaso? Esto es el resultado de una serie de reglas, que denomino la “Economía de Caricias”, impuestas desde nuestra primera infancia, que adoptamos y traspasamos a nuestros propios hijos. Estas reglas, que restringen el intercambio de caricias entre las personas son (a partir de ahora me referiré a las transacciones positivas como simplemente “caricias”:

            No pidas caricias que quieras recibir.

            No des caricias que quieras dar.

            No aceptes caricias que quieras recibir.

            No rechaces caricias que no quieras.

            No te des caricias a ti mismo.

Cuando se siguen estas reglas, el efecto que se obtiene es el de reducir dramáticamente el contacto humano positivo. Debido a la obediencia ciega a las reglas de la Economía de Caricias, los muy necesarios amor y afecto resultan escasos y por tanto valiosos, en la misma medida que bienes como la comida, la tierra o el agua potable son valiosos. Pero el agua, comida o tierra, son normalmente escasos ya que no hay suficiente para todos los que lo quieren, mientras que las caricias son escasas solo de manera artificial.

Por esta escasez artificial, la gente está deseando trabajar durante largas jornadas, pagar dinero, embarcarse en negocios y trueques, y viajar grandes distancias para obtener las caricias que necesitan. Y cuando las caricias positivas escasean las personas también persiguen caricias negativas, que al menos sirven para proveer estímulos y reconocimiento humano, aunque sea doloroso y tóxico.

Por ejemplo: Juan consigue pocas caricias de Juanal o de su trabajo. Pierde el contacto humano positivo, y gasta grandes cantidades de dinero yendo a bares a beber para relajarse y ser capaz de tener algo de diversión con otros colegas de barra. También tenderá a gastar demasiado en ropa y conducirá coches caros ya que cree que le hace más atractivo.

Cuando fuma, se imagina a él mismo como un astuto criminal al estilo de los Soprano, y que piensa que le hace más interesante. Todo esto le cuesta más dinero del que puede ganar y le hace mantenerse en un puesto de trabajo que no le gusta. Incluso visita ocasionalmente una sala de masajes donde se gasta el sueldo de medio día de trabajo por media hora de masaje “local” y conversación con una prostituta.

 

Juan y Juana discuten a menudo. Muchas de sus peleas con Juanal comienzan como intentos de una manera rebuscada para obtener las caricias que ambos necesitan. Por ejemplo, una tarde él comenta algo a Juana llamándola “Mi gordita”. Esta gracia chapucera era realmente un intento de resultar afectuoso, que Juana no aprecia. La broma es un descuento de sí mismo porque piensa que él es un “gordo”y merece una esposa “gordita”; rebajándose  él mismo, piensa que la puede halagar. Su necesidad le provoca quedarse totalmente  confundido sobre las caricias; insensible y duro. Juana fue mortalmente ofendida; el resultado es una enorme lucha. Él y Juana frecuentemente se sumergen en estos juegos de “Alboroto” que empiezan por intentos de conseguir afecto y terminan  produciendo odio.

 

Todas estas situaciones desagradables son el resultado del hambre insatisfecha de Juan (y de Juana) de caricias, causada por la incapacidad de obtenerlas de forma sencilla y directa. En mi libro “Emotional Literacy; Inteligence with a Heart trazo a grandes rasgos un método con el cual la gente puede aprender a obtener caricias contando con las restricciones de la economía de caricias. Una persona que esté bien surtida de caricias y no esté bajo la presión del hambre de caricias es menos propensa a sucumbir a los juegos de poder basados en los miedos a la escasez de caricias.

 

Estar Bien; Una Experiencia Escasa

 

Estar bien, no estar probadamente mal, tener la razón de nuestra parte, no haber cometido un error, es otra necesidad muy fuerte para las personas. Realmente es una forma de avaricia de caricias, el temor de no tener suficientes. A menudo no le importa ni la persona que está a su lado. Lo único que parece importar es la validación; que prevalezca lo de uno mismo. La necesidad de aprobación o de ser validado es, de hecho, una variación de la necesidad de caricias. Cuando cometemos un error o cuando estamos equivocados en una discusión nuestro Padre Crítico nos bloqueará con arañazos si admitimos estar equivocados; por consiguiente nos “aferramos a nuestras pistolas”, estemos acertados o equivocados. Frecuentemente, las personas incluso continúan argumentando algo que poco a  poco se van dando cuenta que es incorrecto. Aún entonces, no pueden parar ya que tomaron una postura y admitir su error sería una amenaza de pérdida de caricias y un ataque del Padre Crítico. Este temor está tan presente que ha llegado a ser una forma de vida para algunos: “Una vez adoptada una postura, debe ser siempre defendida tanto si es correcta o no” ya que cambiar de opinión es un signo de debilidad e indecisión, un mal ejemplo para otros que necesitan aprender a ser consecuentes. Esto es cierto en política, negocios, asuntos familiares, en las relaciones, y en la educación de niños.

Salvar la cara

Cuando el poderoso admite que se ha equivocado, hacerlo merma su autoridad sobre los menos poderosos a los que desea dominar. Salvar la cara es un aspecto de la necesidad de estar en lo cierto. El último año de la guerra de Vietnam todo el esfuerzo se hizo por salvar la cara nacional, ya que la opinión mayoritaria era que se trataba de una guerra insignificante que podía no ser ganada. El orgullo de nuestros políticos elegidos fue la causa de decenas de miles de muertes y una miseria sin fin tanto para los Estados Unidos como para Vietnam, y algunos de esos mismos políticos aún continúan defendiendo la validez de ese horrible error. Esto a pesar del hecho que Robert McNamara, el arquitecto de la política en Vietnam, ha admitido recientemente que estaba equivocado y que “se trató de un todo o nada”. Un proceso similar está ocurriendo hoy en día, cuando la administración Bush se encuentra atrapada en una situación imposible en Iraq, ya que no puede admitir que estaban equivocados al asegurar que Saddam Hussein poseía armas de destrucción masiva. En vez de asumir su error, la administración Bush sigue hundiéndose en un problema que de hecho mina su autoridad al menos tanto como lo hubiera hecho el admitir su error. 

Las personas usarán los juegos de poder para adquirir estos artificialmente escasos “artículos sentimentales” (estar bien, amor, aprobación, reconocimiento) en la misma forma que juegan al poder para conseguir los bienes realmente escasos como la comida, el refugio, y el dinero. Estos “artículos sentimentales” son solo insuficientes por la actuación del Padre Crítico, y pueden ser liberados creando comunidades de personas cooperativas en las que el Padre Crítico no ande suelto. En estas comunidades cooperativas los juegos de poder y las transacciones críticas del Padre Crítico son caricias negativas-- arañazos-- no permitidas, y las personas están más interesadas en ser sinceros y en estar bien.

 

Capítulo 3: Cómo responder al poder ¿Juegos, Escalada, Antítesis o Cooperación?  

No es suficiente con conocer los diferentes juegos de poder que se usan. También es importante saber cómo responder cuando nos los juegan para poder cuidarnos de ellos.

Escalada. Uno puede reaccionar a un juego de poder con otro mayor. Pero responder un juego de poder con otro es una estrategia fallida de escalada en la que cada juego de poder será seguido en respuesta por otro incluso mayor. Eso puede continuar sin parar y sólo terminará cuando uno de los jugadores se somete o es asesinado.

Sumisión. Otra posible respuesta a los juegos de poder consiste simplemente en someterse y seguir con los deseos de otra persona. Esta es claramente otra estrategia fallida, aunque en ocasiones la sumisión puede evitar enfrentamientos innecesarios. Pero a la larga, nadie sugerirá la sumisión como una respuesta válida a los juegos de poder.

Antítesis. En vez de esto, si no queremos una escalada o un sometimiento, podemos usar una antítesis; un procedimiento táctico que se usa para neutralizar (en vez de escalar) un juego de poder. La antítesis es una forma verbal de arte marcial que, como en el Aikido, enseña sólo la defensa y trabaja movimientos no ofensivos.  Para los juegos de poder del tipo "Todo o Nada", la antítesis efectiva se basa en la capacidad  y el deseo de prescindir de esos bienes que se vuelven escasos. "Me gustan tus caricias, amor, trabajo, salario, seguridad, pero no las necesito tanto" es la forma más efectiva de parar un "Todo o nada". Si se dice con convicción, tendrá el efecto de colapsar la estrategia del juego de poder y preparar el terreno para una negociación cooperativa sobre lo que se quiera.

Una vez dicho, "No necesito tu coche, dinero, tu cariño, etc.", la situación está aclarada para que pueda tener lugar cualquier "toma y dame", donde ninguna de las dos partes intenten controlar la decisión de la otra persona.

La antítesis para "Todo o Nada" es más efectiva cuando la escasez - incluso la psicológica - es artificial, como en la escasez de caricias, o en las limitaciones creadas por los monopolios. Esto es debido a que controlando nuestras necesidades para los bienes artificialmente escasos, automáticamente se harán más accesibles. Esto ha pasado en casos con alimentos - especialmente con alimentos sin valor nutricional, como el azúcar o el café- donde los esfuerzos de un cártel para subir los precios fueron seguidos de una disminución del consumo  y  la consiguiente caída en los precios. Esto funciona igualmente donde la no necesidad de caricias de otra persona tiende a desinflar el juego de poder "Todo o Nada", y hace las caricias más disponibles.

Por desgracia, la antítesis no funciona tan bien cuando hablamos de carencias importantes. Esto es porque la propia antítesis no es una fanfarronada (que es solo un contra-juego) sino un prescindir de algo que una vez quisimos y necesitamos. Es difícil desechar cosas básicas como la comida, un refugio, y los trabajos, y cuando las personas nos juegan con poder en estas áreas, podemos necesitar luchar con juegos de poder propios, si es necesario para obtener lo nuestro. La mera existencia de sindicatos y otros grupos políticos de poder son efectivos para disuadir los juegos de poder "Todo o Nada" de  corporaciones y otras instituciones poderosas. Por su apoyo implícito y real en defensa de las personas, reducen el temor a la escasez que hace que la gente se deje manipular.

Cuando el "Todo o Nada” se convierte en "Todo o Muere” como con algunas dictaduras tipo la de Hitler, Stalin o Saddam Hussein, donde no continuar completamente significa prisión casi segura y probable muerte, la antítesis se hace muy difícil, ya que requiere no preocuparse por seguir vivo ("Me gusta estar vivo, pero no lo necesito”).

Un ejemplo:

Para ilustrar un poco más la distinción entre un juego de poder de represalias, que solo prolonga la situación competitiva, y una antítesis, digamos que encuentras un coche que te gusta en una empresa de venta de coches usados. Un vendedor se ha dado cuenta de tu interés. Has preguntado por cuánto se vende, y él te ha dado el precio de 13.700 $. Has dicho que el coche te gusta, pero que el precio es demasiado elevado, y que te gustaría comprar el coche por menos, así que lo buscarás en otras tiendas.

El vendedor responde con un "Todo o Nada": "Bueno, creo que es una buena idea que vaya a comprobar otras ofertas, pero quiero que sepa que hay una señorita que acaba de ir a su casa a recoger suficiente dinero para comprar este coche ("Compre ahora o después será tarde"). Pero siéntase libre de comprobar en otras tiendas. Si vendemos éste, seguramente que tendremos otros para usted."

Digamos que permaneces impermeable a este juego de poder; lo ves claramente. Ahora tiene dos opciones. Una es seguir el juego al vendedor y decirle, "Bueno, seguro que si hay alguien que quiere comprar el coche, me parece que ella se lo va a llevar, por lo que no creo que me tome la molestia de volver". Le estás dando la vuelta a la tortilla al vendedor, y escalando con su propia medicina, otro juego de poder "T/N".

La otra alternativa es responder con una antítesis ignorando su movimiento, sonriendo y diciéndole, " Bueno, ya veré lo que hago ("Me gusta el coche, pero puedo vivir sin él"). Creo que seguiré buscando en otras tiendas y veré qué más hay por ahí. Puede que vuelva y si ella no lo compró, puede que aún esté interesado. Gracias por su atención."

No estoy prediciendo cuál de estas dos opciones hará que consigas un precio más barato. Bien podría ser que esta vuelta de tuerca y jugada de poder al vendedor fuera efectiva, aunque creo que es una locura pensar que un amateur como tú podría ganar la mano a un profesional. Más bien, él usará una serie de sub-maniobras de las que no estarás avisado y que, al final, el te hará una jugada de poder que te llevará a pagar un precio mayor del que necesitabas pagar. Uso este ejemplo sólo para contrastar las dos alternativas que la gente tiene cuando les hacen juegos de poder: el contraataque con una escalada competitiva que, de hecho, continúa la guerra o la antítesis que es una neutralización del juego de poder.

La cuestión siempre se presenta: ¿Cuándo es legítimo "ir a la guerra" – devolver el juego de poder? Algún pacifista puro dirá "¡Nunca!". Otros dirán que si es para repelar una agresión, la guerra está justificada. Mi preferencia es evitar la guerra mientras tengamos alguna antítesis que funcione. En la mayoría de las situaciones, los juegos de poder se pueden neutralizar: la decisión de "ir a la guerra" incluso en una tienda de coches usados es algo serio, y debería hacerse tras una solemne reflexión. Afortunadamente, en la mayoría de las situaciones y para la mayoría de nosotros, la elección no es necesaria. Conocer los juegos de poder y sus antítesis puede significar un largo camino para conseguir lo que en derecho nos pertenece. Prefiero estudiar el poder y sus abusos y desarrollar métodos no violentos para manejarlo, mientras espero que nadie intentará la escalada para controlarme a mí o a aquellos a quien quiero hasta el punto de hacer necesaria la guerra. Sobre todo, me gusta acercarme a cada situación de forma pacífica y cooperativa, en vez de una manera competitiva y guerrillera; al final me he dado cuenta que así consigo más lo que quiero, algo que está al alcance de todos. El excelente libro de Marshall Rosenberg Non Violent Communication; A Language of Compassion explora en detalle el acercamiento al conflicto para gente que quiere seguirle la pista en detalle. De hecho, la declaración de Acción/Sentimiento que, como veremos posteriormente, es un aspecto esencial del acercamiento cooperativo, tiene sus raíces en el trabajo de Rosenberg.

De todas formas, cuando nuestro competidor esté firmemente decidido a tomar todo a cualquier precio, la única respuesta posible que funcionará para mantener lo que es nuestro será la guerra.

La Solución Cooperativa

La solución cooperativa para una situación competitiva requiere más compromiso y creatividad que la escalada o la antítesis. Va más allá de la autodefensa, pero persigue encontrar un terreno común de necesidades que ambas partes puedan satisfacer.  Ese terreno común se puede encontrar o no. En un juego de “suma cero,” por ejemplo, no existe dicho terreno. Una situación de suma cero, por definición, es una situación en la que si yo gano tú debes perder, y viceversa; lo que yo gane (o pierda) sumado a lo que tu pierdas (o ganes) siempre es igual a un gran y redondo cero. Por ejemplo: si me apuesto 5$ contigo y ganas, mi pérdida (-5$) sumada a tu ganancia (+5$) da un igual de cero. Situaciones como ésta se dan en la vida real, pero no con la frecuencia que creemos. Por ejemplo, si estamos dos en un avión y sólo un paracaídas, es razonable decir que en el caso de tener que saltar, yo pierdo si tu ganas. Pero todavía podría ganar dejándote el paracaídas, convirtiéndome en un héroe, y obteniendo una recompensa póstuma que ayudará a mi familia a sobrevivir. Y tú podrías ganar siguiendo vivo, o perder sintiéndote culpable para el resto de tu vida. Todo depende de lo que se esté sumando, ganando o perdiendo.

Si todo lo que está en juego es el dinero, entonces toda situación será de suma cero, lo que explica porqué en una sociedad materialista tendemos a verlo todo bajo esa luz. Pero el dinero no es todo lo que está en juego entre la gente incluso en las transacciones comerciales donde como en cualquier otra área de las necesidades humanas, tu ganancia necesita no ser mi pérdida.

Por ejemplo, en el caso del vendedor de coches de antes, el dinero es probablemente el fondo de la cuestión. Estás comprando un coche tal cual está; sin garantía, sin florituras. Tu éxito en pagar menos es el fallo del vendedor de ganar más. Punto. Pero digamos que estás vendiendo el coche a tu vecino. Quieres seguir siendo capaza de cruzarte con él, pedirle una taza de azúcar, e incluso pedirle el coche de vez en cuando. En el futuro, puedes negociar o venderle algo más, y quieres que el sentimiento de buena vecindad prevalezca entre ambos. Quieres ser justo y disfrutar del buen sentimiento que trae consigo el actuar con principios.

La cantidad exacta que cambia de manos no lo es todo para su transacción. Si se hace un trato justo, ambos ganáis porque ahora él tiene un buen coche, tu obtienes una suma de dinero, y también os tenéis en estima el uno al otro. El aprecio mutuo puede generar regalos futuros, favores, intercambios y trueques, que merecen la pena incluso si sólo se cuenta por el dinero, un gran trato mayor que los pocos dólares extras que podrías obtener haciéndole juegos de poder a tu vecino. Por supuesto que lo mismo es cierto en teoría con el vendedor de coches, pero no tan probable.

Una vez dada esta actitud cooperativa, ¿cuál es la respuesta a un juego de poder de "Todo o Nada"?

Digamos que vendes tu coche y pides por él 4.000$.

Vecino: "Te daré por él 2.400$ -Lo tomas o lo dejas." (Todo o Nada)

Puedes escalar: "No voy a perder mi tiempo con ofertas absurdas. Avísame cuando estés listo para pagar lo que pido. Este coche vale 5.000$ en una tienda de coches." (Escalada con mentiras).

O puedes usar una antítesis: "Bueno, vale. No me interesa. Avísame si cambias de opinión".

O puedes preparar el camino a la cooperación: "Veamos, creo que quieres este coche y me gustaría que te lo llevaras. Negociemos. Si temes que se estropee, estaré de acuerdo en compartir contigo los gastos de una inspección, y luego llegaremos a un punto de acuerdo entre los 4.000$ y los 2.400$. ¿Qué te parece?

Observa que la última respuesta no acepta el juego de poder y procede a buscar un diálogo cooperativo sin la presión del temor a la escasez.

Otro ejemplo:

El cambio de una respuesta cooperativa desde el Modo de Control al Modo Cooperativo; no es un maniobra defensiva ni ofensiva. El jugador de poder es visto como un aliado potencial con quien queremos cooperar. Un ejemplo:

Propietario (movimiento de poder): "Me debe dos meses de alquiler. Si no me paga, le tendré que desalojar."

Respuesta del Inquilino (aquiescencia): "Cogeré mi chequera."

O Respuesta del Inquilino(escalada): "Atrévete. Si tratas de echarme, no te pagaré de todas formas. Me quedaré seis meses, y cuando me vaya te destrozaré la casa."

El estímulo es un movimiento de poder: la respuesta es un contramovimiento de poder, que puede intimidar con éxito al propietario hasta la sumisión.

Respuesta del Propietario (aquiescencia): "Bueno, tú asegúrate de pagar pronto..."

O el Propietario puede escalar otra vez:

Respuesta del Propietario (escalada): "¿Esas tenemos? Si te atreves, no andes solo por callejones oscuros..."

La antítesis al movimiento original, más que el contramovimiento de poder, podría ser algo como:

Propietario (movimiento de poder): "Si no pagas, te desahuciaré."

Respuesta del Inquilino (antítesis): "No me preocupa ser desahuciado. Tendré el dinero el próximo lunes."

O respuesta del Inquilino (cooperativa): "No hace falta hablar de desahucio. Le quiero pagar el alquiler, pero ahora mismo no tengo el dinero. ¿Puede esperar hasta el lunes? Tendré el dinero para entonces, y si quiere, le pagaré intereses por mi retraso."

Esta respuesta no ni sumisión ni escalada al movimiento de poder. Saca la transacción de un modo de control o de competición a un modo cooperativo.

La aquiescencia y la escalada son respuestas competitivas que refuerzan y perpetúan el modo de Control del poder al transaccionar. La antítesis es una respuesta de autodefensa que permanece en el Modo de Control porque el jugador de poder es aún visto como un antagonista.

Paridad de Poder

Tanto con la escalada, la antítesis, o la respuesta cooperativa, un jugador de poder pude que no sea parado sin la aplicación de un poder igual que se le oponga. La escalada requiere un incremento de energía real. Voz más alta, o sarcasmos más fuertes; maniobras más elaboradas. La antítesis es como un muro: tiene que permanecer en pie ante el impacto de un juego de poder, aunque no se requiere que lo eche abajo. La fuerza de la antítesis está precisamente ajustada para parar el juego de poder. Si la antítesis no es lo suficientemente fuerte, el muro se derrumbará y la antítesis no funcionará. Si es demasiado fuerte, se convertirá en una escalada. El poder de la solución cooperativa también se debe ajustar a la potencia del juego de poder. Es una aplicación de un poder de otra clase: La “Otra Cara del Poder.” Contra el poder de la intimidación usa la desobediencia, la confrontación amable, la educación emocional, firmeza, comunicación, trascendencia, sabiduría y cooperación, todas poderosas facultades que usadas conjuntamente pueden desarmar el juego de poder más intenso.

Sin la paridad en el poder, tratar de parar un juego de poder es como intentar parar un camión en marcha: por lo que es importante saber nuestros propios recursos de poder cuando nos enfrentamos con juegos de poder. Algunas veces cualquier persona es incapaz de manejar algunos juegos de poder: en estos casos, el poder de los números puede ser la única solución.

Capítulo 4. Una mirada más a fondo

Antes de investigar la siguiente familia de juegos de poder de Control –Intimidación- podría ser práctico definir los juegos de poder de manera más rigorosa.

Definición. Un juego de poder es una transacción o serie de transacciones conscientes en las que una persona intenta:

a.)         Hacer que otra persona haga algo que él o ella no quiere hacer, o

b.)         Evitar que otra persona haga algo que él o ella quiere hacer.

 

1.     Todos los juegos de poder consisten de una transacción o serie de transacciones.

Una transacción se define como la unidad de intercambio social. Uso la palabra  "transacción" , que proviene del Análisis Transaccional de Eric Berne, ya que los juegos de poder son sucesos sociales y, creo yo, actualmente ninguna teoría psicológica-social se ajusta mejor para el simple análisis de las interacciones, paso a paso, entre las personas, que el análisis transaccional.

Todo juego de poder puede ser analizado en los términos de estos acontecimientos específicos, discretos e  interpersonales, llamadas transacciones. Cada transacción consiste en un estímulo y una respuesta. Al estímulo inicial del juego de poder se le llama "accion de control" y es la jugada de apertura en el intento de una persona para ejercitar el control sobre otra.

2.     Un juego de poder es un intento de una persona por controlar a otra.

Consideremos el siguiente ejemplo:

Boris: "Vámonos al cine." 

Jill: "Prefiero ir a bailar." 

Boris: "Bueno, yo me quiero ir al cine. A lo mejor podría ir solo." 

La última transacción de Boris podría ser una accion de control, la jugada de apertura de un juego de poder. Asumamos que Boris sabe que a Jill le da miedo quedarse sola en casa, y que él espera que su temor le persuada de ir al cine con él. Está intentando controlar su comportamiento, una accion de poder definitivo.

Supongamos que Jill responde de la siguiente manera:

Jill: "Vale. Pues me iré a bailar con Jane y me quedaré con ella sobre la noche."

Esto suena a una escalada de Jill al juego de poder de Boris, pero puede que no lo sea. Asumamos que el intento de Jill es sólo para protegerse del control de Boris, no para controlarle a él. Si es así, su comportamiento no es un juego de poder, sino una antítesis.

Cuando ella dice que se va a quedar hasta tarde con Jane puede estar yendo más allá de la autodefensa, tratando de asustar a Boris sobre su juego de poder, ya que ella sabe que él odia dormir sólo. Esto podría ser una escalada activa más que una antítesis.

Digamos, como alternativa, que Jill reacciona rompiendo a llorar y dice: "Vale, me voy a la cama. Que te lo pases bien." ¿Juego de Poder o antítesis? Parece más bien un movimiento de poder con el que Jill está tratando de despertar la culpabilidad en Boris con su tristeza y sus lágrimas. Por otro lado, ella puede estar cuidando de sí misma dejando a un lado sus sentimientos, y yéndose a la cama para tener una buena noche de descanso.

3.     Un juego de poder es una transacción consciente.

Las maniobras que usamos para coaccionar a otros para que hagan lo que de otra manera no harían, son conscientes por nuestra parte. Algunas veces estamos tan habituados a obtener lo que queremos a través del uso de juegos de poder que dejamos de prestar atención a nuestro comportamiento. Las personas en posiciones de poder tienen éxito tan a menudo en hacer lo que quieren que los juegos de poder se han convertido en algo habitual en ellos. El hecho de que el juego de poder sea habitual para alguien no significa que la persona no sea consciente o capaz de ser consciente de sus intenciones por controlar con sus transacciones. Enfatizo el intento consciente de una persona en la definición de juego de poder porque en muchos ejemplos no es posible decir si un estímulo transaccional es una accion de poder solo a primera vista. Un estímulo transaccional es un movimiento de control solo si se intenta coaccionar a otra persona. 

Volviendo a las transacciones originales:

Boris: "Vámonos al cine." 

Jill: "Prefiero ir a bailar." 

Boris: "Bueno, yo me quiero ir al cine. A lo mejor podría ir solo."

A menos que sepamos las intenciones de la última declaración de Boris, realmente no sabremos si se trata del comienzo de un juego de poder, aunque así es como suena. Boris puede estar tratando de coaccionar a Jill o hacerle un juego de poder a para que vaya al cine con él, con una maniobra del tipo "Todo o Nada" ("O te vienes al cine o tu verás lo que haces.") Por otra parte, quizás esté deseando dejarla tener la opción de venir o no, mientras él simplemente sigue sus preferencias. Esto podría no ser un juego de poder incluso si Jill así lo siente y responde como si ella hubiera sido coaccionada. Ésta es una distinción muy importante.

Probablemente Jill se dará cuenta de las intenciones de Boris si acepta su sugerencia.

Jill: "Vale, adelante. Creo que me iré a bailar con Jane."

Si Boris acepta sin más y sin resentimiento esta alternativa, entonces probablemente su transacción inicial no fue un movimiento de control. Si fuera un movimiento de control, falló en su propósito e indudablemente estará resentido con su respuesta, que fue una habilidosa antítesis a su intento por controlarla.

Otra vez, lo obvio y que está al descubierto no sirve de mucha ayuda para aprender cuáles eran las intenciones de Boris. Boris puede que no muestre ningún signo de displacer y puede que se vaya sólo al cine. Pueden pasar días o meses antes de que el resentimiento por la antítesis de ella aflore. De hecho, puede que nunca aflore. Pero, excepto en el caso de un comportamiento realmente fuerte, nunca podemos saber con certeza si un movimiento concreto fue parte de un juego de poder. La única forma con la que podemos estar seguros de las intenciones de Boris es si él está dispuesto a ser honesto sobre lo que nos dice, y nosotros le creemos.

El hecho es que, en situaciones como ésta, no podemos afirmar si la intención real de la accion de otra persona es de controlar a otro. Por ejemplo, Boris puede estar convencido de que el propósito de Jill de irse a bailar con Jane es un juego de poder, por lo que puede responder como sigue:

"Eso es un juego de poder. No intentes eso conmigo."

No obstante, él realmente no sabe si su respuesta fue una escalada a su juego de poder, o si fue solo una solución creativa y cooperativa a una situación difícil. Además Boris tiene que estar alerta sobre lo que ella está respondiendo a su ofrecimiento de irse sólo, y que ella puede razonablemente verlo como la accion controladora que empezó esa serie de transacciones potencialmente desagradables. A mí me parece que es como el dicho de “Dijo la sartén al cazo: quítate que me tiznas”; a menos que los dos se quieran sentar y analizar cuidadosamente cada declaración desde el principio, no hay valoración posible a su acusación. El puede decir:

Boris: Esto hace que me enfade. ¿Podemos hablar sobre lo que está pasando aquí? Me temo que nos estamos metiendo en pelea.

Cuando intentamos entender el comportamiento de otros hacia nosotros, podemos cometer dos tipos de errores. El primero de ellos, "Inocencia", es pensar que no nos están jugando juegos de poder cuando de hecho así está ocurriendo. El segundo tipo de error, "Paranoia", es pensar que nos están haciendo un juego de poder cuando no es el caso. La mayoría de la gente tiende a ser inconscientes sobre las formas en que les hacen juegos de poder, aunque no les estaría de más  el poder estar sobre aviso.

Cuando los juegos de poder son sucesos comunes en el día a día de las transacciones de las personas, la vida puede llegar a ser verdaderamente muy confusa. La interacción genuinamente abierta está constantemente nublada por el disimulo, la decepción sutil y la manipulación. Más adelante en este libro expondré cómo se trata la paranoia de forma constructiva en las relaciones cooperativas.

La última afirmación de Boris podría ser un buen comienzo para una discusión honesta y cooperativa de lo que está ocurriendo, pero a menos que siga con una conversación de ese tipo, la única opción de Boris es ajustarse a lo que él quiere sin intentar controlar lo que Jill haga.

Repito: un juego de poder es una actividad consciente y es necesario distinguir un acto que parece ser una transaccion  de control, de otro que no pretende controlar, por lo que no es realmente un juego de poder.

Esta discusión te puede dejar perplejo. ¿Cómo sabrás alguna vez si alguien te está haciendo un juego de poder? La respuesta es que solo lo sabrás con absoluta certeza si la otra persona lo admite. Y lo que es aún más importante, eso realmente no es lo que interesa. Lo que es realmente importante es no hacer lo que no quieres hacer, tanto si te han hecho un juego de poder como si no. Si sospechas que te están haciendo un juego de poder, da a la otra persona el beneficio de la duda y sigue tu propia deliberación. La intención de él o ella finalmente llegará a hacerse obvia.

Sin la prueba del tiempo, la única forma de saberlo es preguntar a la persona que creemos que nos está haciendo un juego de poder y ser capaces de creernos su respuesta. Por eso es tan importante establecer relaciones cooperativas en nuestras relaciones. Sólo entonces podemos confiar en que la gente estará interesada en vivir una vida libre de juegos de poder y estar confiados en sus sentimientos y motivaciones internas.

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